12 de agosto de 2006

¿Las imprudencias se pagan?

El desarrollo del sector de las nuevas tecnologías nos ofrece la oportunidad de vivir en directo acontecimientos que suceden a miles de kilómetros, escuchar lenguas casi extintas, experimentar las costumbres de pueblos perdidos... y ver y oír cosas como las que os cuento.
Navegando en Internet, encontré un artículo sobre un traductor anónimo en un blog. Para los que no tuvimos la oportunidad de verlo en directo, nos deja un vídeo y todo.

Si bien el calificativo para el pobre traductor no es de lo más adecuado, el comentario es bastante curioso, sobre todo porque tuvo tela. Hasta Nadal hizo referencia al incidente en su propio blog.

Una vez más, este tipo de incidentes me hacen dudar de la profesionalidad de aquél que contrata a los intérpretes de un evento de tal repercusión. De la profesionalidad de los traductores hablan todos ya que es sobre el que recae toda la culpa en última instancia. Sin embargo, ¿la organización no es responsable de preocuparse al menos de la calidad del profesional a su cargo?
Al final, la mala publicidad nos atañe a todos.

Seguro que muchos habéis afirmado orgullosamente: "Soy traductor/a. Me dedico a traducir desde las instrucciones de tu móvil a tu videojuego favorito". Y os han contestado: "¿Así que vosotros sois los culpables de que no pueda hacer funcionar la secadora?" :(
Y no entienden que, a veces (o a menudo), la traducción supera al original. Dadnos un voto de confianza.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas veces un traductor, un intérprete ha de tomar decisiones. Pero, ¿Cuál es la decisión correcta?. En principio, ha de tomar aquellas que se ajusten al marco socio cultural de la lengua a la que esté traduciendo. Pero muchas veces, optamos por un eslogan y lo aplicamos a al resto. Me explico. Todos conocereís la serie "Faily matters" de Steve Urkel que tradujeron como "Cosas de casa". La traducción ha decir verdad es bastante acertada, pero ¿quién me dice a mi que "Sabrina, the young witch" es "Cosas de brujas"?Por esa regla de tres la serie de Cuatro de homosexuales que se llama "Queer as folk" que literalmente sería "Maricón como compañero" (perdón por la obscenidad, pero viene así en el diccionario). Pues debería de ser "Cosas de compañeros" O "Cosas de maricones" puestos a seguir.
Me encanta en lo que los productores se gastan en neuronas pensando un título nuevo o equivalente o en dar trabajo en un traductor.
En fin, cosas de productores.

Anónimo dijo...

p.d.: ese artículo lo he escrito yo, Ani jeje

Anónimo dijo...

ah!y perdón por la faltas de orotgrafia jeje

Eugenia Arrés dijo...

Pues sí, "cosas de productores"... Me alegra que alguien deje de echarnos "las culpas" a nosotros que ni pinchamos ni cortamos. Desde luego que el campo editorial y audiovisual es en el que más trabas se nos ponen. Es un auténtico cortapisas para los profesionales de la traducción que intentan ganarse el pan haciéndolo lo mejor que pueden.
Por cierto, os debo un artículo sobre curiosidades de los títulos de series y películas :)

Y ya que estamos: ahí tenéis un poquito sobre la serie y su título: http://www.lacoctelera.com/ydesperte/post/2006/04/25/-queer-as-folk-llegara-cuatro-proximo-11-mayo