Un error de traducción causa cuatro muertos en un hospital de Francia...
Hasta entonces, muchos piensan que nuestra profesión es sencillita, cualquiera puede hacerla, no implica riesgo alguno, con saber inglés o francés o alemán, ¡listo!
Pues no. Listos vamos si nos creemos eso y hacemos oídos sordos a nuestras peticiones de atención y comprensión. Somos unos profesionales anónimos hasta que ocurre una desgracia y, entonces, el mundo se ceba con nosotros.
Los traductores siempre obramos de buena fe y a nuestro mejor entender, pero no somos lingüistas, ingenieros, informáticos y médicos (nadie lo es, ni nos pagan por cuatro). Los clientes finales deberían plantearse que profesionales de la materia revisaran nuestras traducciones, para evitar aberraciones como en este caso. Si los médicos o técnicos no se dieron cuenta... ¿cómo podríamos hacerlo nosotros?
Creo que el problema reside en un exceso en la voluntad de ahorro de las empresas, que intuyen que no es necesario revisar nada, que para qué hacerlo si te cuesta X euros más.
Nosotros contactamos en la medida de lo posible con profesionales pero, cuando tenemos que pagar por ello, la rentabilidad de nuestro trabajo disminuye... y el producto no es nuestro, recordemos esto. La empresa debe velar por los intereses de sus clientes, en este caso de los pacientes, e intentar contratar a profesionales competentes tanto en el campo de la traducción como en el de la revisión.
Muchas de estas empresas se cubren las espaldas haciéndonos firmar compromisos de responsabilidad y declaraciones varias para poder cargar la culpa tranquilamente. Pero nosotros, cuando erramos, lo hacemos como humanos. Nuestra voluntad no es fastidiar, herir o matar. Es trabajar dando al usuario el mejor servicio posible.
Abajo tenéis la noticia completa:
Fuente: Milenio.com
El ministro de Salud, Xavier Bertrand, anunció hoy medidas contra distintas personas por negligencia en el tratamiento de 23 hombres que padecían cáncer de próstata. El caso se produjo entre mayo de 2004 y agosto de 2005.
Nancy, Francia.- Un error en la traducción de instrucciones para el uso de software médico causó presuntamente la muerte a cuatro pacientes en un hospital de Francia, informó hoy la directiva de la agencia regional de hospitalización en Lorena.
Al parecer, los cuatro pacientes recibieron una sobredosis de rayos X que les causó la muerte.
“El problema no radica en los técnicos o el software, sino en la interpretación y la transmisión del software”, dijo Antoine Perrin en Nancy, tras la publicación de un duro informe del gobierno francés que criticaba al personal del centro clínico, en la localidad de Epinal.
El ministro de Salud, Xavier Bertrand, anunció hoy medidas contra distintas personas por negligencia en el tratamiento de 23 hombres que padecían cáncer de próstata. El caso se produjo entre mayo de 2004 y agosto de 2005.
Según Bertrand, las muertes de tres de los cuatro pacientes fallecidos están relacionadas con el error. El informe del gobierno señala que los otros 19 pacientes sufrieron complicaciones de distinta gravedad debido a la sobredosis.