Fuente: Elmundo.es
"La interpretación en la Unión Europea, y en particular en la Eurocámara, es un milagro". Así calificó el vicepresidente del Parlamento Europeo, Miguel Ángel Martínez, la labor de traducción dentro de las instituciones europeas, la cual tira de más de 2.000 traductores y 800 intérpretes cada día. "El milagro es que funcione. Cada uno habla en su idioma, y por la buena labor de nuestros profesionales, logra también escuchar en su idioma todo aquello que pronuncian los otros".
Sin embargo, el 'milagro' que hace posible la comunicación dentro de las organizaciones europeas corre peligro: en los próximos 15 años se prevé que se jubile un 18% de los intérpretes actualmente al servicio de la Unión. "Si no empezamos a reforzar la labor de traducción ahora, el día de mañana tendremos difícil satisfacer las necesidades de una Unión en proceso de expansión continua", explicó la directora general de Interpretación del Parlamento, Olga Cosmidou, durante una rueda de prensa en la sede de las instituciones europeas en Madrid.
Por este motivo las instituciones europeas en Madrid han lanzado una nueva iniciativa, Interpretar para Europa, que apuesta por fomentar la profesión de intérprete y concienciar a los jóvenes europeos para que estos se formen en este ámbito.
"La labor de intérprete es bella, y clave en estos momentos. En tiempos de guerra las armas deciden quienes salen como vencedores; en tiempos de paz, tal y como disfruta Europa en la actualidad, el futuro se decide mediante las negociaciones. Los traductores son esenciales para lograr todo esto, y son testigos directos de todos los grandes acuerdos diplomáticos", dijo Cosmidu.
Actualmente la Unión reconoce 23 lenguas oficiales, lo que hace que existan 506 combinaciones lingüísticas posibles. Los intérpretes son convocados para asistir en todas las sesiones y reuniones de las comisiones de la Eurocámara, trabajan en las delegaciones, ayudan en las cumbres políticas, conferencias de prensa... Como tal, hay un nutrido grupo de funcionarios, y más de 3.000 intérpretes 'freelance', siempre al servicio de las instituciones europeas.
¿Gasto excesivo?
Los más críticos del multilingüismo dicen que la Unión se desgasta con tantas lenguas oficiales; el coste total de los servicios de interpretación para las 18.000 reuniones celebradas en las instituciones europeas en 2008 fue de 240 millones de euros al año. Martínez, sin embargo, rechazó que éste sea un precio excesivo para una herramienta tan importante.
"El coste total sale a menos del 1% del presupuesto general comunitario y, como mucho, es equivalente al coste de un café por ciudadano europeo. Sin embargo, el valor de la traducción es infinitamente mayor al coste".
"Algunos llegan a decir que se debe imponer una lengua única. Claro, los únicos que proponen esto son los que creen que la lengua suya debe ser la que domine dentro de la Unión".
"Nunca proponen que se adopte el idioma del vecino. En esto, debo decir que algunos Estados miembros lo proponen más que otros, motivados por tradición histórica como lingua franca; ciertamente, a muchos nunca se les ha ocurrido. Nunca me ha propuesto un Estonia que la suya debe ser la lengua de los Veintisiete".
Cosmidu hizo eco de la opinión del vicepresidente. "Algunos dirán, '¿por qué no hacerlo todo en esperanto?' Pues, porque los idiomas son la identidad, la cultura, la ideología, el espejo del alma del pueblo. La Unión no se puede someter a una dictadura lingüística".
Mostrando entradas con la etiqueta Unión Europea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Unión Europea. Mostrar todas las entradas
1 de mayo de 2010
La Unión busca a los intérpretes y traductores de la Europa de mañana
Una reflexión de
De traducciones y otras rarezas
a las
12:04
2 comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
29 de junio de 2007
El sistema de traducción de la UE: IATE
Creo que esta noticia llega un poco tarde, porque yo llevo utilizándolo un par de meses ya... pero al menos tiene datos relevantes, así que aquí os pego la noticia.
Bruselas abre al público su sistema de traducción a los 23 idiomas de la UE
Fuente: Terra.es
Bruselas ha abierto hoy oficialmente al público el sistema interno de traducción que utilizan los intérpretes de la UE y en el que pueden buscarse las equivalencias terminológicas en cada una de las 23 lenguas oficiales de la Unión.
Hasta 8,7 millones palabras, 500.000 abreviaturas y 100.000 expresiones contiene esta base de datos, conocida como 'Iate', que hasta ahora tan sólo estaba al servicio de las instituciones comunitarias y ahora está al alcance de todos de forma gratuita en la página web http://iate.europa.eu.
El Iate, tercera versión de traductor informático en la UE, se actualiza regularmente a partir de las aportaciones del cuerpo de traductores e intérpretes en Bruselas.
'El desarrollo del Iate muestra el éxito de la cooperación entre las instituciones y expresa el trabajo de la UE por los ciudadanos europeos', señaló hoy el comisario europeo de Multilingüismo Leonard Orban, encargado de inaugurar este portal junto al vicepresidente del Parlamento Europeo Miguel Angel Martínez.
El coste de las primeras versiones del sistema de traducción fue de 1,41 millones de euros, mientras que su presupuesto para 2007 es de 627.000 euros.
Las 23 lenguas oficiales son checo, búlgaro, danés, estonio, griego, inglés, español, francés, irlandés, italiano, letón, maltés, alemán, lituano, húngaro, neerlandés, polaco, portugués, rumano, eslovaco, esloveno, finés y sueco.
Bruselas abre al público su sistema de traducción a los 23 idiomas de la UE
Fuente: Terra.es
Bruselas ha abierto hoy oficialmente al público el sistema interno de traducción que utilizan los intérpretes de la UE y en el que pueden buscarse las equivalencias terminológicas en cada una de las 23 lenguas oficiales de la Unión.
Hasta 8,7 millones palabras, 500.000 abreviaturas y 100.000 expresiones contiene esta base de datos, conocida como 'Iate', que hasta ahora tan sólo estaba al servicio de las instituciones comunitarias y ahora está al alcance de todos de forma gratuita en la página web http://iate.europa.eu.
El Iate, tercera versión de traductor informático en la UE, se actualiza regularmente a partir de las aportaciones del cuerpo de traductores e intérpretes en Bruselas.
'El desarrollo del Iate muestra el éxito de la cooperación entre las instituciones y expresa el trabajo de la UE por los ciudadanos europeos', señaló hoy el comisario europeo de Multilingüismo Leonard Orban, encargado de inaugurar este portal junto al vicepresidente del Parlamento Europeo Miguel Angel Martínez.
El coste de las primeras versiones del sistema de traducción fue de 1,41 millones de euros, mientras que su presupuesto para 2007 es de 627.000 euros.
Las 23 lenguas oficiales son checo, búlgaro, danés, estonio, griego, inglés, español, francés, irlandés, italiano, letón, maltés, alemán, lituano, húngaro, neerlandés, polaco, portugués, rumano, eslovaco, esloveno, finés y sueco.
Una reflexión de
De traducciones y otras rarezas
a las
10:24
No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
11 de junio de 2007
Estrategias lingüísticas de la UE
La UE fomentará el multilingüismo a partir de 2008 mediante un plan que vaya 'más allá de la traducción'
Fuente: Actualidad en Terra
El Comisario Europeo de Multilingüismo, Leonard Orban, expuso hoy en el Foro de la Nueva Sociedad la intención de la Unión Europea de fomentar, a partir del año 2008, el multilingüismo entre los países miembros mediante una estrategia que vaya 'más allá de la traducción'.
'Nos enfrentamos a nuevos retos y no hay que olvidar que los idiomas son un tesoro del que todavía no se ha obtenido el máximo provecho' aclaró el comisario. La contribución a la actividad económica, una mejora en la integración de los emigrantes y el establecimiento de una homologación de calidad en la traducción de los juzgados, son algunos de los puntos importantes que tendrán prioridad dentro del futuro plan, y que Orban destacó durante su intervención.
Las nuevas admisiones en la UE de Bulgaria y Rumania han llevado a pasar de los 11 idiomas oficiales de hace casi cinco años a los 23 actuales. El problema que surge en el futuro para llevar a cabo el impulso del multilingüismo será el de 'la falta de recursos humanos y económicos', los cuales sólo aumentaron un veinte por ciento en comparación con el crecimiento experimentado por las lenguas de la Unión.
A pesar de que tan sólo el francés, el alemán y el inglés están considerados por la UE como los idiomas troncales, Orban aseguró que luchará 'por defender la igualdad entre ellos'. La presencia masiva del inglés en la mayoría de los documentos oficiales ('más del 70 por ciento en total') no preocupa al comisario de origen rumano, ya que se trata simplemente 'de un procedimiento habitual', y aprovechó para recordar que no siempre será posible la traducción 'por motivos de eficiencia'.
LENGUAS COOFICIALES
El caso de España, en el que las lenguas cooficiales son el euskera, el gallego, el catalán o el valenciano, también tuvo protagonismo durante la exposición de Orban. Según el comisario, la aceptación de estas lenguas como oficiales 'son un asunto interno de cada Estado y la decisión depende de ellos'.
En este sentido, 'las reglas son claras', ya que la UE, al igual que ocurrió recientemente con la aceptación del gaélico, 'se atiene al reglamento del año 1958: que el idioma esté reconocido por la Constitución de cada país miembro, que sea solicitado por el Gobierno del país que esté en esa situación, y por último, que sea aceptado por unánimidad por los países que conforman la UE'.
ESPERANTO
Orban rechazó la posibilidad de una lengua común, similar al fracasado Esperanto, que facilitara la comunicación de una manera más sencilla. 'Estoy en contra, ya que a medida que avanzamos hacia la integración, debemos mantener la diversidad'. 'Esa es nuestra riqueza y no debemos compararnos a los Estados Unidos', afirmó.
Por último, además de mencionar la intención de establecer 'una cobertura multilingüe mejor' en toda la Red, Orban también se mostró contrario al doblaje en las películas. 'Deberían ser subtituladas, no sólo para fomentar el aprendizaje de idiomas, sino los valores artísticos de la propia cinta', concluyó.
Fuente: Actualidad en Terra
El Comisario Europeo de Multilingüismo, Leonard Orban, expuso hoy en el Foro de la Nueva Sociedad la intención de la Unión Europea de fomentar, a partir del año 2008, el multilingüismo entre los países miembros mediante una estrategia que vaya 'más allá de la traducción'.
'Nos enfrentamos a nuevos retos y no hay que olvidar que los idiomas son un tesoro del que todavía no se ha obtenido el máximo provecho' aclaró el comisario. La contribución a la actividad económica, una mejora en la integración de los emigrantes y el establecimiento de una homologación de calidad en la traducción de los juzgados, son algunos de los puntos importantes que tendrán prioridad dentro del futuro plan, y que Orban destacó durante su intervención.
Las nuevas admisiones en la UE de Bulgaria y Rumania han llevado a pasar de los 11 idiomas oficiales de hace casi cinco años a los 23 actuales. El problema que surge en el futuro para llevar a cabo el impulso del multilingüismo será el de 'la falta de recursos humanos y económicos', los cuales sólo aumentaron un veinte por ciento en comparación con el crecimiento experimentado por las lenguas de la Unión.
A pesar de que tan sólo el francés, el alemán y el inglés están considerados por la UE como los idiomas troncales, Orban aseguró que luchará 'por defender la igualdad entre ellos'. La presencia masiva del inglés en la mayoría de los documentos oficiales ('más del 70 por ciento en total') no preocupa al comisario de origen rumano, ya que se trata simplemente 'de un procedimiento habitual', y aprovechó para recordar que no siempre será posible la traducción 'por motivos de eficiencia'.
LENGUAS COOFICIALES
El caso de España, en el que las lenguas cooficiales son el euskera, el gallego, el catalán o el valenciano, también tuvo protagonismo durante la exposición de Orban. Según el comisario, la aceptación de estas lenguas como oficiales 'son un asunto interno de cada Estado y la decisión depende de ellos'.
En este sentido, 'las reglas son claras', ya que la UE, al igual que ocurrió recientemente con la aceptación del gaélico, 'se atiene al reglamento del año 1958: que el idioma esté reconocido por la Constitución de cada país miembro, que sea solicitado por el Gobierno del país que esté en esa situación, y por último, que sea aceptado por unánimidad por los países que conforman la UE'.
ESPERANTO
Orban rechazó la posibilidad de una lengua común, similar al fracasado Esperanto, que facilitara la comunicación de una manera más sencilla. 'Estoy en contra, ya que a medida que avanzamos hacia la integración, debemos mantener la diversidad'. 'Esa es nuestra riqueza y no debemos compararnos a los Estados Unidos', afirmó.
Por último, además de mencionar la intención de establecer 'una cobertura multilingüe mejor' en toda la Red, Orban también se mostró contrario al doblaje en las películas. 'Deberían ser subtituladas, no sólo para fomentar el aprendizaje de idiomas, sino los valores artísticos de la propia cinta', concluyó.
Una reflexión de
De traducciones y otras rarezas
a las
12:05
2 comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
12 de abril de 2007
El "europaio": un nuevo intención de unificación de idiomas para los europeos
Al inglés le sale competencia
Fuente: El Mundo
SE LLAMA europaio y es el enésimo intento de ahorrarle a la UE millones de euros al año en traducciones. Una nueva lengua, basada en el indoeuropeo, creada por extremeños. En Bruselas bastante tienen con contentar a las «víctimas» del inglés: alemanes, españoles, italianos...
Los creadores de esta lengua sostienen que, puesto que se basa en el antiguo indoeuropeo, le resultará familiar al 97% de la UE.
Las tripas de la UE suenan como si hubiera resucitado el propósito de edificar la Torre de Babel. Para hacerse entender, los 27 países constructores de la Unión han tenido que poner en pie el servicio de traducciones más grande del mundo: un ejército de 4.000 personas desplegado en los pasillos de Bruselas, Estrasburgo y Luxemburgo. Por ellos circulan el intérprete de español-polaco, de español-danés, de español-finés, de finés-estonio, de finés-búlgaro, de búlgaro-maltés... Así hasta completar las 506 parejas de traducción posibles que surgen por tener 23 lenguas oficiales. Ni la ONU, con seis idiomas de trabajo, le gana en poliglotismo.
A veces hay que esforzarse para tapar las grietas que ponen en peligro la compresión. Cuando en 2004 ingresó Malta -400.000 habitantes y ni una sola Facultad de Traducción en todo su territorio-, no hubo modo de encontrar intérpretes de su lengua y la Comisión tuvo que poner en marcha un curso urgente para formar al personal en el maltés. Sólo esta institución, la Comisión, generó 2.370.000 páginas traducidas en 2005, casi 6.500 folios al día. Los organismos europeos han tenido que proveerse también de sistemas informáticos y maquinaria de imprenta nueva cada vez que un alfabeto desconocido ha cruzado las puertas de la Unión. Sucedió con el griego en su momento y con el cirílico ahora que Bulgaria ha sido aceptada como miembro.
Todo este alambicado sistema de comunicación conlleva una factura igualmente escandalosa. Los datos más recientes, de 2005, hablan de 1.123 millones de euros invertidos en traducciones e intérpretes a lo largo de ese año, lo que supone un 1% del presupuesto total de la UE, 2,28 euros por habitante. Hablando en castellano, uno de cada 100 euros que sale de la caja europea es destinado a que los 27 puedan descifrarse entre sí. Cada vez que se incorpora una lengua, la UE tiene que sumar a la partida de traducciones 25 millones de euros más.
Con estos apabullantes datos sobre la mesa, Carlos Quiles comenzó a rumiar la idea de engendrar un idioma común que aliviara el peso económico de tanta traducción y diera a la UE la identidad lingüística de la que cojea.
El europaio -como ha bautizado provisionalmente a la lengua que está a punto de alumbrar- podría ser el cemento que terminara de solidificar los cimientos de la Unión. Su razonamiento a priori no está exento de lógica: «Salvo Finlandia, Hungría y Estonia [unos 17 millones de habitantes], el resto de los europeos, el 97% de la población, habla algún idioma derivado del indoeuropeo, ¿por qué no recuperar esta lengua madre, culturalmente neutra y común a todos?».
LINGÜISTA AUTODIDACTA
Dicho y hecho. Hace más de dos años que este extremeño, sabio con 25 años, lingüista autodidacta, aparcó los tochos de la carrera de Derecho -y no precisamente por malas notas- para liderar la aventura de resucitar el indoeuropeo. Dejó Madrid, sentó el cuartel de operaciones en su Badajoz natal y se hizo rodear de una filóloga española, un filólogo inglés y una documentalista dispuestos a arrimar el hombro.
Primero crearon Dnghu -«lengua» en europaio-, un organismo con vocación internacional cuya misión es promover la lengua y la cultura indoeuropeas. Estuvieron meses dejándose las pupilas en los escasos diccionarios de indoeuropeo que guardan las bibliotecas y traduciendo al europaio términos inexistentes por su modernidad, como guerra o economía. El fruto de tantas horas hincando los codos puede verse en su página web donde cuelga ya un diccionario traductor, elaborado por ellos mismos, y la primera versión de la gramática del indoeuropeo, que ahora revisan atendiendo a las sugerencias que filólogos de otros países les hacen llegar vía email.
En mayo pasado, jaleado por la concesión al europaio de uno de los premios del concurso Empresas de la Sociedad de la Imaginación, organizado por la Universidad y la Junta de Extremadura, Carlos Quiles se animó a escribirle a Jan Figel, responsable de la política lingüística de la UE. Le respondió el secretario del eslovaco aplaudiéndole el proyecto pero advirtiéndole que la UE caminaba en sentido contrario, hacia la pluralidad lingüística. No contento con el «no nos interesa» europeo, Quiles se puso después en contacto con Zapatero. En su correo electrónico le contaba que el indoeuropeo, del que también provienen algunos de los idiomas de las naciones árabes, le vendría como anillo al dedo a su Alianza de Civilizaciones. Hace dos semanas le llegó la contestación de su Gabinete: «Agradecemos su interés, nos parecen bien las iniciativas que acercan culturas, siga trabajando...».
Carlos Quiles se sabe un David contra Goliat. Es consciente de que la adopción de una lengua común no entra en los planes de la UE. Idiomáticamente hablando, los 27 llevan años manteniendo un tira y afloja porque sus lenguas ganen, o no pierdan, peso frente a otras.
El pulso lingüístico se juega en dos divisiones. En la primera están el inglés, el francés y el alemán junto al español, el italiano o el portugués. El inglés, que se ha convertido de facto en la lengua franca de la UE, esgrime su peso mundial para imponerse. El suizo François Grin, especialista en Economía Lingüística, publicó en 2005 un informe donde subrayaba que Gran Bretaña, gracias al predominio de su lengua, ingresaba entre 17.000 y 18.000 millones de euros anuales provenientes entre otros apartados de la necesidad del resto de aprender inglés.
Los alemanes por su parte argumentan que sus 90 millones de habitantes deberían de tener más valor que los 63 británicos. Y España y Portugal echan mano de los 300 y 180 millones de hablantes que respectivamente suman en América. La pugna ha dado lugar a más de una situación cómica, como la anécdota protagonizada por Finlandia en septiembre pasado. Ante la queja alemana porque en su web los comunicados sólo aparecían en inglés y francés, los finlandeses respondieron publicando un boletín de noticias en latín.
CATALÁN, VASCO...
La pelea de las lenguas sin Estado, como el catalán, el vasco y el gallego, es otra bien distinta: hacerse un sitio entre las oficiales, lo que enredaría aún más el galimatías. En junio pasado, las lenguas autonómicas españolas, sin llegar a ser oficiales, consiguieron un mínimo reconocimiento legal. Pueden usarlas todos los ciudadanos que se dirijan por escrito a la UE y también los políticos, pero éstos sólo en sus intervenciones orales y si lo solicitan con siete semanas de antelación. A todos se les responde en castellano y los gastos de traducción, 1,5 millones de euros al año, corren a cargo del Gobierno Español. El último desencuentro está aún fresco, el 20 de marzo pasado, cuando el Parlamento europeo se negó a tramitar las preguntas en catalán que habían suscrito eurodiputados del PSOE, CIU, ICV y ERC.
«La UE vive una guerra de idiomas que se disputan el poder. ¿No sería mejor crear una lengua común que contenga las características de todas y cada una de las existentes actualmente?», insiste Quiles.
Pese a su entusiasmo, su propuesta no ha sido muy bien acogida por los expertos consultados por Crónica, quienes coinciden en señalar que el indoeuropeo propiamente dicho es irreconstruible. «Presuponemos que es la lengua de la que proceden gran parte de las lenguas europeas y de Asia Occidental pero no sabemos cómo era. Del indoeuropeo tenemos un conocimiento muy general y rudimentario en ningún caso suficiente ni para hablarlo ni para traducir un texto. Nunca fue escrito, no hay literatura de él...», explica Francisco Villar, catedrático de Lingüística Indoeuropea en la Universidad de Salamanca, quien, de tener que recurrir a una lengua muerta para la UE, se decantaría por el latín.
«Aparte de ser un invento», lo refrenda José Antonio Pascual, Lingüista y académico de la Real Academia de la Lengua, «no hace falta ser un gran sociolingüista para darse cuenta de que no dará resultado. ¿Cómo logramos convencer a 500 millones de personas para que lo adopten? Como mucho, reunirá un grupo de bienintencionados como sucedió con el esperanto».
A las críticas, Carlos Quiles responde diciendo que aunque el indoeuropeo puro no pueda ser recuperado, sí es posible aprovechar las claves que se conocen de él para resucitarlo en versión modernizada. «¿Si se hizo con el hebreo por qué no con el indoeuropeo?», pregunta.
El hebreo, al que se refiere, estuvo restringido al uso litúrgico y literario desde el siglo I a. C hasta que en 1881 Eliezer Ben-Yehuda llegó a Israel. El lituano, estudioso de la Torah, se propuso convertir a sus hijos en los primeros hablantes modernos del hebreo y los crio exclusivamente en esa lengua, acuñando palabras nuevas para nombrar a objetos intraducibles como bicicleta o helado. Su pasión por el hebreo coincidió con el surgimiento de un grupo de jóvenes fervientes que encontraron en la lengua un símbolo nacionalista y la hicieron suya. Las autoridades del mandato británico acabaron reconociendo al hebreo como lengua oficial de los judíos de Palestina en 1922.
El europaio, que querría ser el hebreo del siglo XXI, no es la única lengua que se ha presentado a UE como solución a sus problemas de entendimiento. Aparte de latín -«sólo se sentirían identificados con él los países de la cuenca Mediterránea y está muy ligado a la Iglesia Católica», dice, descartándola, Carlos Quiles-, está el esperanto. Ideado en 1887 por el oftalmólogo polaco Ludwik Zamenhof con vocación de idioma universal, cada año se publican cientos de libros, discos y películas en esperanto y los más optimistas dicen que tiene dos millones de hablantes en el mundo.
Más insólito es el híbrido europanto, creado en 1996 por el italiano Diego Marani, traductor del consejo de la UE en Bruselas y firme opositor a la supremacía del inglés en la Europa de los 27. El idioma de Marani es una especie de spanglish pero a lo europeo, un cóctel lingüístico resultante de mezclar un 42% de inglés, un 38% de francés y un 15% de las restantes lenguas de la UE. Lo más lejos que ha llegado el europanto es a Nueva York, donde cobró vida en una obra teatral.
El europaio, de momento, se publicita sólo en foros de Internet y en Second Life. Quiles se ha introducido en este mundo virtual para hacer que su alter ego se pasee con este cartel: «Revival indoeuropeo». «Resurreción para el Indoeuropeo».
Una reflexión de
De traducciones y otras rarezas
a las
10:07
2 comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
15 de marzo de 2007
Beneficios de la UE: movilidad

Los jóvenes ven a la UE distante y buena para viajar
BRUSELAS (Reuters) - Los jóvenes consideran que vivir en la Unión Europea les beneficia a la hora de viajar y estudiar, pero muchos se sienten alienados por un organismo que ven alejado e inclinado hacia los ricos.
Estos son algunos de los resultados de una encuesta realizada por los corresponsales de Reuters en siete de los 27 estados miembros de la Unión, que el próximo 25 de marzo celebrará el 50 aniversario del Tratado de Roma.
"Ahora es posible ir de un país a otro sin pasaporte y, gracias al euro, sin tener que cambiar de moneda", dijo Lara Demori, una estudiante romana de 18 años.
La apertura de fronteras y la comodidad de la moneda común son los beneficios de la integración europea más citados en esta muestra aleatoria no científica realizada en Italia, Grecia, Francia, Reino Unido, Letonia, Polonia y Holanda.
"Lo único positivo de la UE es que las fronteras están abiertas a los otros países", dijo Richards Sauenbergs, árbitro de 18 años de la república
báltica de Letonia, que se incorporó al bloque en 2004.
"Pero en otros casos no me preocupa en absoluto. Son sólo políticos discutiendo de cosas pequeñas que no tienen nada que ver con Letonia".
Pero Nica Renoult, de 18 años y dependienta en una tienda de Amsterdam, culpa al euro de que "ha hecho todo el doble de caro" - una queja habitual a pesar de que las estadísticas oficiales muestran que el cambio de moneda de 2002 tuvo un impacto leve en la inflación - y añade que no quiere la incorporación de Turquía.
MEJOR GOBIERNO
Para Anita Ramírez, francesa de 19 años estudiante de arte, el programa de intercambio universitario Erasmus es un beneficio sustancial.
"Soy estudiante Erasmus, así que, para mí, Europa funciona", dijo.
Pero muchos dicen que son indiferentes o recelosos respecto a una institución considerada lejana y que les gobierna desde el extranjero.
"Europa es algo bastante abstracto y bastante nebuloso", dijo Esther Dervieux, de 22 años, francesa estudiante de arte.
"Tengo la impresión de que los políticos de Bruselas no tienen nada que ver conmigo. Es todo muy distante de mis preocupaciones del día a día", añadió.
Y algunos de ellos eran abiertamente hostiles hacia la UE.
"No lo soporto. Especialmente Bruselas, me saca de quicio", dijo Tim Bates, obrero de una fábrica de Londres de 21 años, molesto con la burocracia, como las normas que impiden a algunas confiterías británicas etiquetar como "chocolate" un producto con bajo contenido en cacao.
Otro comentario frecuente es que el bloque favorece a los ricos.
"No me gusta Europa tal y como hoy está establecida. El aspecto social se ignora completamente", dijo Pierre Delerue, de 21 años, que trabaja para una agencia de publicidad en Francia.
Un tema común entre los jóvenes es que creen que ser miembro de la UE ha forzado a su país a mejorar algunos patrones, y los jóvenes consultados de Grecia e Italia creen que Bruselas les ha ayudado a modernizarse.
Por Paul Taylor. Fuente: Yahoo news
Una reflexión de
De traducciones y otras rarezas
a las
09:18
1 comentario:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
23 de enero de 2007
El mayor servicio de traducción del mundo

Las Provincias digital (enero 2007)
Alrededor de uno de cada tres licenciados universitarios empleados por las instituciones de la Unión Europea es traductor o intérprete. Carmen Zamorano Herrera, responsable del departamento de Traducción y Coordinación Lingüística de la Comisión Europea en Madrid explica que es precisamente la Comisión la institución europea que cuenta con el mayor servicio de traducción del mundo: en la DGT (Dirección General de Traducción) trabajan cerca de 1.700 traductores a tiempo completo y 550 personas de apoyo en gestión, administración, investigación y desarrollo, comunicación y planificación. Cuenta con un personal permanente de 500 intérpretes y 150 administrativos, además de 2.700 intérpretes freelance acreditados que se reparten entre Bruselas y Luxemburgo. La reciente pro ducción anual de la DGT ronda el millón y medio de páginas, un 80% de las cuales se hizo en los servicios de la propia DGT y el resto por traductores freelance. Además de traductores, esta dirección general también cuenta con intérpretes. La DG Interpretación proporciona 700-800 intérpretes para aproximadamente 50 reuniones cada día en Bruselas y en otros lugares. Las últimas cifras, de 2005, revelan que en 2005, la DG proporcionó 130.000 jornadas de interpretación en 10.500 reuniones.
Un café por ciudadano
La cifra más reciente del coste total de dichos servicios (2005) es de 1.123 millones de euros, que es el 1% del presupuesto general anual de la UE. Dividido por la población europea resultan 2,28 euros por ciudadano al año o el equivalente a una taza de café.
Con el aumento a veintitrés lenguas, el precio está subiendo. Pero no demasiado. La explicación radica en que, en su trabajo interno, las instituciones de la Unión Europea han impulsado nuevos dispositivos de reducción de costes. El uso público de la totalidad de las veintitrés lenguas no es sino la punta visible del iceberg. En el trabajo diario, la Comisión utiliza tres lenguas de trabajo: inglés, francés y alemán. Los proyectos de documentos o los proyectos legislativos se elaboran en una o varias de estas lenguas. Solamente, en las etapas finales se traducen los textos en las veintitrés lenguas oficiales.
Una reflexión de
De traducciones y otras rarezas
a las
09:47
No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
9 de enero de 2007
¡Ya somos tres más!
En News4Linguist:
Having just rung in the new year, the European Union has not only become bigger but it has also become three languages richer, bringing the Cyrillic alphabet, another Latin language and the first Celtic one as an EU official language, into the 27-nation bloc.
Bulgarian, Irish and Romanian on Monday (1 January) became the
three new official languages of the EU - raising the number to 23.
"The diversity of languages is our common richness," said EU culture commissioner Jan Figel in one of his last statements in December before handing over part of his portfolio to the new EU multilingualism commissioner from Romania, Leonard Orban.
The union annually spends some €1.1 billion on translation and interpretation – around 1 percent of the EU budget a year – with only a slight increase in cost expected for the three new languages.
This pays for almost 3,000 staff to interpret around 11,000 meetings a year and to translate more than 1.3 million pages of text.
Una reflexión de
De traducciones y otras rarezas
a las
17:22
No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Suscribirse a:
Entradas (Atom)